El Huracán Gilberto y Cancún (primera de 2 partes)

LA JIRIBILLA
Por Jorge González Durán
EL HURACÁN GILBERTO Y CANCÚN (primera de 2 partes)

La noche del 13 de septiembre de 1988 el huracán “Gilberto” comenzó a golpear a Cancún y a gran parte de la Zona Norte del estado. El entonces gobernador Miguel Borge Martín, en una conversación con jóvenes de esta ciudad nos dejó una crónica del impacto de ese meteoro y de lo que su gobierno hizo para enfrentar la reconstrucción de la infraestructura dañada y para devolverle al Caribe mexicano su imagen como destino turístico seguro. He aquí lo que este columnista ha rescatado de la reconstrucción de los hechos que hizo don Miguel Borge:

El huracán “Gilberto”, que le pegó a la Zona Norte y particularmente a Cancún el 13 de septiembre de 1988, es algo que no puede escapar a la crónica de esos años. Gilberto fue un “súper huracán”, enorme y poderosísimo; tenía una masa activa que llenaba el Golfo de México -según pudimos ver en imágenes de satélite- y fue catalogado como ‘el huracán del siglo’ (del Siglo XX, por supuesto). Impactó la zona con vientos cuyas ráfagas superaban los 350 kilómetros por hora y produjo olas de 14 a 16 metros de altura….

“No hay que olvidar que Gilberto dañó casi 62,000 hectáreas de maíz, 12,500 hectáreas de praderas y aniquiló a unas 300,00o aves; afectó en un 60% a la pesca, en un 30% a las carreteras estatales, en un 40% a las unidades de salud, en un 77% a las escuelas y en un 80% a la planta hotelera; causó estragos a los muelles de Cozumel, Punta Sam, Isla Mujeres, Playa del Carmen, Puerto Morelos y Puerto Juárez; ocasionó la pérdida de 300 embarcaciones y 40 embarcaderos; afectó 550 establecimientos comerciales y más de 13 mil viviendas; produjo averías serias al servicio eléctrico en las zonas de captación y redes de distribución de agua potable, así como a las líneas submarinas de conducción de agua potable a Isla Mujeres y Holbox; destruyó la planta de tratamiento de aguas negras de Isla Mujeres y afectó cientos de miles de hectáreas de selva, que al año siguiente se convirtieron en material combustible para 324 incendios que dañaron, desde Tulum hasta Chiquilá, unas 130 mil hectáreas…

“Salimos de Chetumal a las 8 de la mañana de ese 13 de septiembre, cuando el huracán todavía estaba golpeando a Cancún, en un convoy de 11 autobuses, con sus compartimientos para equipaje y carga llenos con agua y víveres. Horas antes, habíamos enviado maquinaria para limpiar cualquier obstáculo que pudiera existir en la carretera….” (Continuará)

Author: admin

Share This Post On
468 ad